Los llamados “baños de bosque”, término procedente del japonés Shinrin-Yoku, procuran la mejora de la salud mediante el contacto con los árboles. Y la terapia no puede ser más simple. Basta con salir al bosque y ser. Ser en el sentido literal de la palabra, según el diccionario de la RAE: “Formar parte de una corporación o comunidad”. Ser bosque para sanar el cuerpo y el alma. Esa es la cosa.